Se hace camino al andar. Por eso hay que avanzar y no retroceder.

Se hace camino al andar. Por eso hay que avanzar y no retroceder.

Toda esta semana la atención del exilio estuvo dominada por la muerte del llamado líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro. Unos brindaron con champaña y otros fueron más discretos, pero la realidad es que a pesar de la muerte de Fidel, Cuba sigue siendo reprimida por el mismo sistema castrista que él implantó y que ahora dirige Raúl, ya sin la sombra de su hermano.

Es indudable que la ausencia de Fidel le quita un contrapeso a Raúl y le da más libertad de acción y decisión, pero eso no quiere decir que Raúl vaya a acelerar los cambios o que vaya a disminuir la represión. Podría incluso hacer todo lo contrario.

En Miami, según datos de la policía, unas 5,000 personas asistieron a un acto convocado fundamentalmente por organizaciones del exilio histórico entre las que estaban los Veteranos de la Brigada 2506, el Presidio Político, las Damas de Mar por Cuba, el Directorio Democrático, y el Consejo por la Libertad. También participó el conocido disidente Jorge Luis García Pérez “Antúnez”. Reclamaban Libertad y Democracia para Cuba.

Se veían ondear cientos de banderas cubanas y norteamericanas. En el acto, participaron varios oradores, entre ellos “Antúnez”, quienes solicitaron  que el presidente electo Donald Trump elimine todas las medidas de deshielo y apertura norteamericana hacia Cuba que han sido tomadas por el presidente Barack Obama.

En el acto no estaban presentes otros miles de cubanos que sí apoyan las medidas de deshielo de Obama. Este es un aspecto en el que el exilio cubano está dividido aunque las encuestas han mostrado que una ligera mayoría que apoya el deshielo. Sin embargo, es indudable que Cuba ha cambiado muy poco y a un ritmo extremadamente lento.

Todos esperábamos que el deshielo hubiera sido correspondido por  acciones más rápidas por parte del gobierno castrista, pero sería un error eliminar lo avanzado. Está en juego el pasado contra el futuro. Lo que se debe hacer es presionar para que Cuba empiece a ceder y no regresarnos al pasado.

En el acto mencionaron que se debía derogar todo lo que hizo Obama y regresar a como estábamos en Noviembre de 2014, y exigían la aplicación de la Ley Helms Burton de 1996 que como bien dijo el alcalde, es la Ley de la nación norteamericana. Pero si de ir al pasado se trata, por qué no regresarnos  hasta 1902 y pedirle a Donald Trump que invoque la enmienda Platt e intervenga en Cuba. Obviamente  eso sería absurdo, pero es un buen ejemplo de que mirar al pasado y desandar lo andado no es la solución de nada.

Yo no estoy de acuerdo con todo lo que hizo Obama o en la forma en que hizo algunas cosas, pero nadie puede negar que sus acciones produjeron un sismo en Cuba pues los castristas no estaban preparados para que un presidente norteamericano les dijera que Estados Unidos no era enemigo de Cuba y les hablara de Libertad, Democracia y cambios para Cuba y para los Cubanos.

Los castristas se estremecieron y Obama no solo les abrió los ojos a los cubanos de la isla, sino que le quitó al castrismo su pretexto de echar a Estados Unidos la culpa de todos los problemas económicos que sufre Cuba. ¿Les queremos devolver el pretexto?

Sin duda faltaron cosas por hacer. Se avanzó muy poco en el aspecto de los Derechos Humanos y los cambios económicos en Cuba se hicieron a paso de tortuga. Pero ahora hay que seguir avanzando sobre lo ya logrado para conseguir que los cambios se aceleren y seguir preparando el escenario para una Cuba futura sin los Castro que es un escenario que sin duda vendrá.

Pero algo pasa en Estados Unidos que muchos tienen la mentalidad de que si algo que se hizo está mal o no les gusta, la única solución es quitarlo. Hemos olvidado el principio de la mejora continua, el Kaizen.

Que tiene fallas el Obamacare, entonces lo queremos derogar en vez de ver lo que está mal y arreglarlo. Así se hizo con el medicare. Derogar algo es caminar para atrás como el cangrejo, y a mí me gusta que se camine para adelante, que se avance. Hay que ir con la vista puesta hacia el futuro.

Los verdaderos avances se dan cuando se construye sobre lo ya hecho y no cuando se destruye lo que otro hizo. Si derogamos todo lo que Obama formó para avanzar en las relaciones con Cuba, vamos a regresar al escenario de la Guerra Fría, y ustedes deben recordar que la Guerra Fría terminó hace casi 18 años. Lo que hay que hacer es construir sobre lo hecho y eso requiere habilidad diplomática y de negociación y Trump se supone que es muy bueno para negociar. Aparte, siempre en estos casos el resultado es bueno porque se avanza, no se retrocede.

Yo invito a que se piensen bien los pasos a tomar y no antepongan razones partidistas para desandar lo poco o mucho que se ha logrado y que podemos usar para seguir caminando hacia adelante.

Esta es mi opinión que les comparto con mi firme deseo de que podamos avanzar unidos para lograr esa Cuba del siglo XXI con la que todos soñamos.